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Crecimiento de la economía dominicana se queda por debajo de la proyección inicial

El 2023 habrá de ser recordado como el año en que la inflación la hizo la vida imposible al crecimiento de la economía dominicana. El indicador mensual de actividad económica (IMAE) ha venido en baja desde que en 2021 el producto interno bruto (PIB) finalizó en 12.3% por efecto del rebote tras una caída de -6.7% en 2020, una contracción consecuencia de la pandemia del covid-19.

Aunque las medidas monetarias adoptadas por el Banco Central surtieron efectos positivos, el contexto internacional se combinó con la expansión de liquidez necesaria para dinamizar los sectores económicos, impulsando los precios al alza tras un aumento de la demanda interna.

De igual forma, el aumento de las tasas de interés, para frenar los precios, no sólo ralentizó la recuperación económica, sino que también encareció el crédito.

En todo este trayecto, el Banco Central se mantuvo tomando medidas de política monetaria tendentes, primero, a frenar la inflación, lográndolo recién ahora en noviembre cuando retornó al 4.0%, que es la establecida en el programa monetario con un margen de +/- 1%.

Una vez la inflación comenzó a dar señales de que había retornado a su cauce, se inicia un proceso flexibilización monetaria con una reducción de la tasa de política monetaria (TPM), bajándola en 150 puntos básicos desde mayo de este año.

En el ínterin, las autoridades del Banco Central dispusieron de aproximadamente RD$158,000 millones a través del mecanismo de facilidad de liquidez rápida (FLR), a una tasa no mayor de 9.0% anual, para ofrecer liquidez y recursos frescos a sectores específicos.

Característica

En términos generales, el 2023 se caracterizó por un año de lento crecimiento y una lucha constante de las autoridades monetarias por controlar la inflación. Luego de haber pronosticado un crecimiento sobre el 4.0% en este año, hubo de reajustar el pronóstico hasta llevarlo entorno al 3.0%, aunque en un informe ante el Consejo Monetario Centroamericano (CMCA), presentado por el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, incluyó entre las posibilidades que el crecimiento podría incluso ser de un 2.5%.

Los datos del Banco Central establecen que la expansión económica en el período enero-octubre de 2023 fue de 1.9%, lo que dificultaría aun más alcanzar un crecimiento más allá del 2.5%, ya que el PIB tendría que crecer sobre el 5% en noviembre y diciembre. De hecho, el mejor resultado del año se registró en octubre con un 3.6%.

Durante 2022, cuando la PIB creció 4.9%, el crecimiento económico ya venía experimentado una contracción como consecuencia de la caía del consumo por efecto de la inflación. En enero de este año, por ejemplo, la economía creció 6.3% y un 6.4% en marzo, pero terminó creciendo 3.8% en octubre, 2.9% en noviembre y 3.3% en diciembre.

Enero de 2023 se estrenó con apenas 0.4% de crecimiento, el peor mes en muchos años. Los primeros seis meses de este año experimentado una baja expansión económica, incluyendo 0.3% en abril un pírrico 0.1% en junio. Es a partir de julio cuando la economía comienza a dar señales de mejoría, tres meses después de que las autoridades del Banco Central comenzaron el proceso de flexibilización de su política monetaria.

De acuerdo con el Banco Central, el IMAE registró una expansión interanual de 3.6% en octubre, la tasa mensual más alta del año, luego de haber registrado un crecimiento interanual de 2.6% en el tercer trimestre de 2023. Fue aquí cuando de manera concreta las autoridades afirmaron que el mecanismo de transmisión de la política monetaria estaba operando favorablemente y que la economía dominicana continuaría su proceso de recuperación. Sin embargo, especificaron que la economía estaría alcanzando su ritmo de crecimiento potencial en 2024 conforme al sistema de pronósticos de la institución emisora.

En este año hubo algunos hechos que podrían considerarse como positivos. Además de los resultados halagüeños que habrán de suceder en el turismo, los flujos de remesas superaron los US$9,200 millones en el período enero-noviembre de 2023, en línea con las proyecciones de superar los US$10,000 millones al finalizar el año.

En noviembre de 2023, las remesas recibidas sumaron US$788.0 millones.

Según el Banco Central, el desempeño económico de Estados Unidos fue uno de los principales factores que incidió sobre el comportamiento de las remesas, ya que desde ese país se originó el 84.5 % de los flujos formales del mes de noviembre, unos US$609.9 millones.

Los subsidios hicieron sus aportes

El Gobierno central también puso de su parte durante este año para controlar la inflación y alcanzar un mínimo de crecimiento económico. Los subsidios a los combustibles y a la energía, por el lado fiscal, se combinaron como apoyo para que los precios no aumentaran por encima de lo previsto.

En el presupuesto de este año se reservaron alrededor de RD$20,000 millones para subsidiar los combustibles y otros RD$84,000 millones para energía eléctrica, lo que, sin duda, también aportó al logro de la meta de frenar la inflación. De todos modos, el monto destinado para paliar los precios de los hidrocarburos fue un 44% menor al 2023.

En los primeros ocho meses del año ya se habían destinado alrededor de 48,000 millones para el sector eléctrico. Al comparar esos datos con 2022, hay un aumento de RD$6,800 millones respecto a igual período del año pasado.

Las autoridades del Gobierno central también adoptaron otras medidas puntuales, como fue la ayuda directa a sectores del sector agropecuario.

Tomado de Periódico El Dinero

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